Cuando hablamos de instalaciones de biomasa y combustibles sólidos, hay una frase que repetimos a menudo:
“No lo decimos nosotras, lo dice la normativa.”
Y es que la obligación de entubar los conductos de obra con material homologado no es una recomendación: es una exigencia técnica, legal y de seguridad.
En Deshollinadores Gipuzkoa realizamos instalaciones de biomasa seguras y conformes al RITE en toda la provincia.
¿Por qué hay que entubar los conductos de obra?
Los antiguos conductos de obra —de ladrillo o mortero— no son estancos ni están diseñados para resistir condiciones altas temperaturas, condensación, depósitos ácidos y riesgos de corrosión.
Por eso, la normativa actual obliga a que los humos se evacuen siempre por un conducto metálico homologado, continuo y certificado.
⚠️ Los riesgos de no entubar (o hacerlo a medias)
En instalaciones antiguas o mal reformadas es frecuente encontrar conductos “mixtos”: una parte entubada y otra de obra.
Ese tipo de soluciones no solo incumplen la normativa, sino que además ponen en riesgo la seguridad.
Si solo se entuba un tramo, los humos y el hollín pueden acumularse entre el tubo metálico y la pared del conducto de obra.
Con el tiempo, esa acumulación se seca y se inflama fácilmente durante una combustión más fuerte, provocando un fuego de hollín oculto en el espacio entre ambos conductos.
Además:
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Las fugas de gases calientes o monóxido pueden pasar al interior de la vivienda.
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La condensación se filtra en la pared, degradando el ladrillo o el mortero.
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Se crean pérdidas de tiro que reducen el rendimiento del aparato y ensucian más el sistema.
Por eso, no basta con “meter un tubo”: el entubado debe ser completo, estanco y continuo, desde el aparato hasta la salida por cubierta.
Lo que dice la normativa
RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios)
La Instrucción Técnica IT 1.3.4.1.3 lo deja claro:
“La evacuación de los productos de la combustión se realizará mediante un conducto conforme con la normativa europea, que desemboque por cubierta.”
Y además:
“La chimenea será de material resistente a la acción agresiva de los productos de la combustión y a la temperatura, con la estanquidad adecuada al tipo de generador empleado.”
En resumen: todo aparato de biomasa debe tener un sistema de evacuación estanco, resistente y certificado, no un hueco de obra.
UNE 123001:2009
Regula el diseño e instalación de chimeneas, y exige:
“Los conductos interiores metálicos para entubamiento deben ser rígidos.
Solo se admite el empleo de conducto flexible cuando los desvíos imposibiliten el entubamiento rígido.”
Esto significa que el entubado debe ser completo y continuo, garantizando la estanquidad y el aislamiento térmico.
Los materiales, además, deben estar certificados según UNE-EN 1856-1 o UNE-EN 1856-2.
3️⃣ UNE-EN 1856-1:2010
Es la norma europea que define los requisitos de los conductos metálicos para chimeneas de biomasa.
Establece que deben:
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Resistir el fuego de hollín (marcado G)
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Ser estancos a gases y condensados
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Estar fabricados con aceros inoxidables específicos (1.4404, 1.4571, etc.)
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Llevar marcado CE y designación normalizada que acredite sus ensayos de seguridad
Solo un tubo homologado puede garantizar la seguridad y durabilidad exigida por la ley.
Seguridad, eficiencia y cumplimiento
Entubar correctamente no es un detalle menor:
es la diferencia entre una instalación segura y eficiente y una fuente de riesgo oculto.
Un sistema homologado:
Evita fugas de humos y monóxido de carbono
Previene el fuego de hollín dentro del conducto
Reduce condensaciones y corrosión
Mejora el tiro y el rendimiento del aparato
Facilita limpieza e inspección seguras
En Deshollinadores Gipuzkoa lo hacemos como manda la norma
Cada instalación que realizamos o revisamos cumple el RITE y las normas UNE aplicables a biomasa.
Si un conducto no está completamente entubado, no se puede considerar ni seguro ni conforme a normativa.
Porque insistimos:
No lo decimos nosotras, lo dice la normativa.