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¿QUÉ ESCONDE EL INTERIOR DE UNA CHIMENEA? CINCO INSPECCIONES REALES REALIZADAS EN GIPUZKOA

En Deshollinadores Gipuzkoa – SUBERRI realizamos inspecciones de chimeneas con cámara para conocer el estado real de los conductos de humos antes de instalar una estufa, realizar una rehabilitación o emitir un informe técnico.

Muchos conductos parecen estar en buen estado desde el exterior, pero la inspección revela fisuras, acumulaciones de creosota, obstrucciones o instalaciones que ya no cumplen la normativa vigente.

En este artículo mostramos seis casos reales inspeccionados en Gipuzkoa, explicando qué encontramos y por qué, en muchos casos, es necesario rehabilitar completamente el conducto.

Caso 1. Creosota: un riesgo real de incendio

La imagen muestra una importante acumulación de creosota vitrificada, un residuo extremadamente inflamable que se forma por combustiones deficientes, utilización de leña húmeda o temperaturas de funcionamiento demasiado bajas.

A diferencia del hollín normal, la creosota se adhiere con gran fuerza a las paredes del conducto y puede llegar a arder espontáneamente cuando la temperatura aumenta.

Un incendio de chimenea puede alcanzar temperaturas superiores a 1.000 °C, comprometiendo la estabilidad del conducto y poniendo en riesgo la vivienda.

En estos casos, un deshollinado convencional no siempre es suficiente y puede ser necesaria una limpieza mecánica específica o incluso la rehabilitación del conducto.

Caso 2. Conducto deteriorado

A simple vista podría parecer un conducto de obra en condiciones aceptables.

Sin embargo, la cámara revela depósitos de hollín, juntas deterioradas y una superficie interior muy degradada.

Este tipo de conductos presentan numerosos problemas:

  • pérdida de estanqueidad;
  • infiltraciones de humos;
  • condensaciones;
  • disminución del tiro;
  • imposibilidad de garantizar un funcionamiento seguro con los aparatos actuales.

Aunque exteriormente la chimenea no presente daños visibles, su estado interior puede hacer inviable su reutilización.

Caso 3. La salida superior también revela el estado de la instalación

La terminación de un conducto de humos aporta mucha información sobre el funcionamiento de la chimenea.

En este caso se observa una importante acumulación de hollín en la salida superior, lo que indica que los productos de la combustión no están evacuándose en condiciones óptimas.

Este tipo de depósitos puede estar relacionado con diferentes causas, entre ellas:

  • utilización de leña con un elevado contenido de humedad;
  • combustiones a baja temperatura;
  • un conducto con un tiro insuficiente;
  • un diseño inadecuado del sistema de evacuación de humos;
  • falta de mantenimiento periódico.

Además de reducir la sección útil del conducto, estas acumulaciones favorecen la formación de creosota y aumentan el riesgo de que se produzca un incendio de hollín.

Por este motivo, durante una inspección no nos limitamos a comprobar el estado del interior del conducto. También revisamos la salida sobre cubierta, ya que puede aportar información muy valiosa sobre el funcionamiento de toda la instalación y ayudar a identificar posibles deficiencias que requieran una actuación técnica.

Caso 4. Un entubado incompleto puede aumentar el riesgo de incendio

En este caso, la instalación no cumple la normativa vigente y presenta varias deficiencias que comprometen tanto su funcionamiento como su seguridad.

En primer lugar, se ha utilizado un conducto de chapa galvanizada, un material que no está homologado para la evacuación de humos procedentes de combustibles sólidos, por lo que no constituye un sistema adecuado para este tipo de instalaciones.

Además, el conducto no es continuo, ya que finaliza antes de alcanzar la salida en cubierta. Como consecuencia, los humos vuelven a circular por el antiguo conducto de obra, provocando la acumulación de hollín y creosota entre ambos conductos. Estos depósitos no pueden eliminarse correctamente durante las operaciones de mantenimiento y suponen un importante riesgo de incendio.

A estas deficiencias se suma la falta de un sistema certificado de evacuación de humos, lo que impide garantizar la estanqueidad, el correcto funcionamiento del tiro y el cumplimiento de las exigencias establecidas por el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), las normas UNE aplicables y las instrucciones del fabricante del aparato y del sistema de evacuación.

Una rehabilitación correcta debe ejecutarse mediante un sistema de conductos certificado, continuo desde el aparato hasta la terminación en cubierta y diseñado específicamente para la evacuación de humos de combustibles sólidos.

Caso 5. El interior del conducto puede ocultar daños importantes

La inspección con cámara permite localizar:

  • fisuras;
  • desplazamientos entre piezas;
  • pérdidas de material;
  • obstrucciones;
  • restos de antiguos revestimientos;
  • acumulaciones de hollín que no son visibles desde el aparato.

Muchos de estos defectos permanecen ocultos durante años y únicamente se detectan mediante una inspección interior.

Por eso, antes de instalar una nueva estufa o un cassette, recomendamos conocer el estado real del conducto existente.

¿Por qué ya no es recomendable reutilizar un conducto cerámico antiguo?

Los antiguos conductos cerámicos fueron diseñados para aparatos y combustibles muy diferentes a los actuales.

Las exigencias del RITE, del Código Técnico de la Edificación y de las normas UNE-EN sobre conductos de evacuación han evolucionado considerablemente en aspectos como:

  • estanqueidad;
  • resistencia a condensados;
  • comportamiento frente al incendio de hollín;
  • compatibilidad con equipos modernos de leña, pellet o biomasa.

Por ello, cuando se instala un nuevo aparato, lo habitual es que el conducto existente no cumpla los requisitos técnicos exigibles, incluso aunque aparentemente se encuentre en buen estado.

Cada instalación debe evaluarse individualmente, pero la reutilización de un conducto cerámico antiguo rara vez resulta compatible con una instalación ejecutada conforme a la normativa vigente.

Además, el RITE establece que este tipo de trabajos deben ser realizados por empresas instaladoras habilitadas, capaces de verificar el cumplimiento de la reglamentación y emitir la documentación técnica correspondiente.

¿Cuándo recomendamos inspeccionar una chimenea en Gipuzkoa?

En Deshollinadores Gipuzkoa recomendamos realizar una inspección con cámara cuando:

  • se compra una vivienda con chimenea;
  • se va a instalar una estufa de leña o pellet;
  • el conducto lleva años sin utilizarse;
  • aparecen olores o problemas de tiro;
  • existe humo en el interior de la vivienda;
  • se pretende reutilizar un antiguo conducto cerámico.

Una inspección evita tomar decisiones sin conocer el estado real del conducto y permite determinar la solución técnica adecuada conforme al RITE y a las normas UNE aplicables.